Viernes, 1 de Agosto del 2014 | 10:54 am

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CAMPAÑA NAVIDEÑA

Un regalo para su negocio

Populares en muchos países del mundo, las canastas navideñas son en el Perú un elemento protagónico de las celebraciones navideñas. Pequeñas, medianas y grandes empresas las usan para reconocer el esfuerzo de sus empleados, aunque últimamente son muchas las personas que deciden demostrar su afecto a un familiar o amigo haciéndole este atractivo obsequio. ¿El lugar de compra preferido? Cada vez más: las bodegas.

Son diversas las historias que explican la aparición de las canastas navideñas. Pero la más popular es la que sitúa su origen en el Reino Unido, a mediados del siglo XIX. En esa época empezó la costumbre de decorar canastas con almendras azucaradas y velas para adornar el árbol navideño, hasta que a inicios del siglo XX, en Alemania, se comenzó a usar como medio de expresar afecto entre amigos y parientes.

Si bien las canastas con regalos no son exclusividad de las fiestas navideñas, pues se ofrecen también el Día de la Madre y en Fiestas Patrias. Se calcula que el 80% del total se comercializa con motivo de la Navidad.

Hoy, en el mercado peruano se ofrecen canastas de diversos precios: las “básicas”, que incluyen panetón, tarros de leche, chocolates de taza, arroz, azúcar, fideos y otros productos de consumo frecuente, y las “corporativas”, que entregan las empresas a sus clientes más importantes e incluyen chocolates finos, panetón en caja o lata, champán o vino de marca de prestigio y conservas sofisticadas.

En lo que hay más variedad es en los “formatos”, pues ahora se ofrecen bolsas navideñas, cajas navideñas, canastas plásticas navideñas, cestos navideños, bateas navideñas y hasta mochilas navideñas. Por no hablar de las “canastas navideñas inteligentes”: una tarjeta prepagada con la que se puede comprar una gran variedad de productos.

LA CLAVE ES LA SELECCIÓN

Si usted está interesado en comercializarlas, debe tomar en cuenta el perfil de sus clientes y si entre ellos cuenta con personal de empresas cercanas, que pueden ayudarlo a contactarse con los ejecutivos encargados de adquirirlas al por mayor.

En el tema de la selección de productos, los bodegueros tienen una ventaja importante: saben con más precisión que supermercados o empresas dedicadas a la elaboración de canastas navideñas, cuáles son los productos de mayor aceptación en su zona.

En todo caso, después de escoger los componentes hay dos pasos que pueden llevarlo al éxito en esta empresa: la elección del envase y una atractiva decoración.

El envase puede ser ahora desde una bolsa hasta una canasta de mimbre. Pero las más populares en las bodegas resultan las bateas de plástico, por su resistencia al peso y a los golpes y por el valor utilitario del envase. Si va a incursionar también en la elaboración de canastas “corporativas” (o incluso las premium, que se ofrecen en los centros comerciales más sofisticados) lo ideal es la canasta de mimbre.

La decoración es otro elemento importante y no es tan simple como se puede suponer. Para empezar, la idea es que todos los productos puedan ser percibidos a simple vista. Luego hay

que tener en cuenta la estabilidad de la canasta, lo cual se logra colocando los productos más pesados en el centro, los más pequeños adelante y los más grandes atrás. La etapa final en la decoración, pero no por eso la menos importante, es la elección del color del papel celofán y los lazos.

Como señalamos en la segunda entrega del curso “Tu bodega, tu empresa”, publicada en esta edición, un factor clave en el éxito de una bodega es el modo en que exhibe sus productos. En este caso, hay un doble motivo para ponerle mayor atención a este detalle. Porque una adecuada exhibición no sólo contribuirá a la venta de este producto sino que también puede convertirse en un elemento decorativo muy fuerte para atraer clientes.

Entonces, ¿dónde colocarlas? El lugar ideal sin duda es sobre un pedestal, encima del mostrador, o sobre una mesa decorada con productos y motivos navideños. ¡Suerte!